miércoles, 22 de marzo de 2017

Educación en la vejez

Los objetivos de la educación en la vejez superan los límites de una concepción basada en la asistencia y/o el entretenimiento. A partir de aquí podemos considerar la educación de personas mayores como una realidad en auge e inmersa en un proceso de consolidación.

En el devenir de nuestra existencia se nos ha enseñado como ser humano significa estar inmerso en estándares de la perfección humana, es decir se ha pensado que para ser un “humano de verdad” se necesita no solo poseer inteligencia éxito y dinero lo cual está de más decir  que es superficial, sino también se ha dado como característica principal a esta perfección la juventud siendo esta un factor determinante para considerar haber tenido éxito en la vida; es decir se  piensa que solo los jóvenes tienen proyectos  laborales y personales por terminar, además cuentan con una mayor cantidad de tiempo para desarrollarlos.
Pero en realidad ¿es la única verdad que puede regir la existencia humana? Sin duda estas afirmaciones son una gran falacia, a la vez de que son la justificación para poder colocar a la humanidad en un imaginario que dicta “solo aquellos que tienen juventud pueden tener una vida plena”.
Más allá de estos imaginarios, es importante reconocer como seres humanos que somos, tenemos un torrente de historias marcando nuestra existencia sin importar la etapa de esta donde nos encontremos, cada historia vivida nos impregna de vivencias que cuyo paso del tiempo se convierten en experiencias importantes para poder enfrentar situaciones futuras que se presentan a lo largo de la vida.
Sin embargo muy lejos de la perspectiva de lo poético de la experiencia, es común al hablar del proceso de enseñanza-aprendizaje, tener  la concepción de ser estudiado y llevado a la práctica solamente como un medio para servir a una perspectiva capitalista lo cual nos conlleva a hablar de lo funcional que puede llegar a ser una persona en una sociedad, y asimismo a través de la historia de la humanidad vemos en épocas recientes, poco se ha apreciado a las personas en la etapa de la vejez, es por ello que se plantea lo transcendental de los proyectos educativos con la finalidad de darse a todas las personas sin importar  sus características, y la edad que tenga, por lo cual aseveramos lo relevante en particular de las personas en la etapa de la vejez de tener un proceso de enseñanza-aprendizaje que lejos de las perspectivas funcionalistas les dé una educación para un mejor cuidado de sí mismos.



Ahora bien se suele argumentar que la vejez al ser una etapa  previa a la muerte es una etapa donde ya no hay nada por hacer, donde simplemente les queda esperar el momento donde finalmente mueran, ciertamente el que tengamos vida también significa que vamos a tener muerte, aquí es importante resaltar que no hay edad para partir, simplemente se termina el ciclo de vida que se puede tener, vemos día  a día que personas de diferentes edades son tocadas en definitiva por la muerte,  por lo cual el argumento de pensar que no tiene ningún sentido aprender en la vejez debido a la cercanía que se tiene con la muerte queda totalmente fuera de lugar.
Si bien es cierto la niñez y la juventud son buenas etapas para adquirir conocimientos por medio de la educación formal, es importante tener en cuenta que la mayor parte de lo que aprendemos se da en procesos educativos informales donde si bien socialmente estos conocimientos no tienen  ninguna validez, lo tienen para el aprendizaje de la vida misma, por lo cual es primordial entender que nunca se deja de aprender, sino más bien comprender que mientras se hable de  una persona que continua con vida , se debe de tener la certeza de que esta  no ha dejado de aprender.

En el caso de las personas en la etapa de la vejez planteamos que si bien la gran mayoría de esta población muestra poco interés por estar en procesos educativos formales es determinante brindarles educación no formal debido a que esto les permitirá tener un mejor cuidado de sí mismos en diferentes aspectos, como lo son su salud, familia, economía e incluso lo emocional, cierto es que  no tendrán algún título por adquirir conocimientos  por medio de este tipo de educación, pero también es importante decir que este tipo de educación los fortalecerá para poder tener un cierto grado de independencia.

Es por ello que la educación en la vejez debe de romper paradigmas con la finalidad de dar a conocer la realidad que viven las personas que se encuentran en la etapa de la vejez , ademas de que esta debe estar basada en las necesidades que tiene esta población. 

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